Lionel T. 43 años. Consultor Ingeniería
« Yo tenía miedo a lanzarme solo en la creación de una empresa ; las gestiones, los riesgos, poner en juego mi patrimonio personal. El porte me dio la oportunidad de testar el mercado, ver si mis proyectos eran realizables y respondía a una real demanda ; gracias a ABC Portage, he podido desarrollar mi cartera cliente libremente y constituir una base sólida a la creación de mi empresa.
Mi establecimiento , hoy, ya existe y está completamente operacional : apuesta ganada ! »
Maria N. 33 años. Consultora Marketing
« Cuando empecé teniendo dificultades dentro de mi sociedad, en seguida me volví hacia ABC Portage ; tengo dos hijos en la primera infancia de los que quería cuidar mucho más. Es cierto que el salariado es un confort : hoja de paga, no hay papelucho. Porque tenía que administrar todo eso solita, tuve que esperar antes de abandonar mi sociedad. Liberada de este peso, ya podía conciliar mi vida profesional y mi vida privada. El porte, hoy en día, responde a una verdadera necesidad social. Gracias por lo todo. »
Federico A. 56 años. Consultor Recursos Humanos
« Cuando me enviaron al paro, el porte me permitió reinsertarme en el mundo del trabajo. Con mi edad, inútil precisar que encontrar trabajo es algo difícil. Al trabajar de modo puntual en unas misiones de consejo, he podido reintegrar una actividad y salirme de este engranaje. Actualmente, tengo posibilidades de encontrar un empleo de asalariado a tiempo completo gracias a esta optimización de mi tiempo. Para seguir siendo libre sin depender de un empleador, he preferido continuar el porte, cotizando tranquilamente a mi plan de pensiones. Calidad de vida y estatuto de trabajo independiente : todo eso al ser asalariado. ¿ Qué más quiere ? »
Silvano R. 28 años. Consultor Informática
« Quería lanzarme solo pero tenía miedo a caer en la ilegalidad y a crear mi propia sociedad. ABC Portage ha administrado, en mi lugar, las gestiones administrativas y las declaraciones mientras yo hacía mis prestaciones con mis clientes. Así, yo recibía mi hoja de paga al final del mes, sin sufrir la presión jerárquica que suele acompañarlo en el asalariado clásico . Manejo mi tiempo como quiero y no me traigo negro, es la libertad. ».